Rodion Romanov

Del debacle

In 2012, Derechuecos, Izquierdosos, partidocracia, PRI on junio 11, 2012 at 12:52 am

 

Dicen, a través de la Richard Dawkins Foundation que el Gringo Pormedio no cree en la ciencia. Que, específicamente, creen que los humanos somos una invención divina con no más de 10,000 años de historia. Que la proporción mayoritaria de los que creen esto ha cambiado poco en los últimos treinta años.

Y bueno, las encuestas no son democráticas. Son instrumentos estadísticos, primordialmente. Y son formas de explicar la realidad, sociológicamente.

La misma inaceptancia (sí, es una mala traducción) que nos provoca la ciencia evolutiva, se transforma en la luz enceguecedora de guía del faro de la verdad absoluta, cuando son encuestas. Son más cómodas, son reales, las explican en los noticieros y vienen firmadas por nombres y apellidos de gente que firma con nombres y apellidos confiables. [citation needed]

Por eso, cabe la posibilidad, de que tengamos a un presidente popular e inútil en menos de seis meses. Porque las encuestas son suficientemente cómodas como para provocar un sentimiento de inefabilidad en cuanto a la necesidad de defender algo tan ambiguo como la libertad o la democracia. Los votos, eso sí que se puede ver y tocar. La libertad, que.

Eso hace el debate  fútil. Irrelevante. (hasta que va a llegar al punto, pinche pseudo-escritorcete mierdero)

 

Es una plataforma diseñada por el lado de la audiencia para informar. Hay temas y subtemas, hay turnos y apoyo audiovisual.

Por otro lado, por el lado de los candidatos, está diseñado desde la óptica de perder-ganar. El puntero de las encuestas, busca no perder. Los lugares con posibilidades de alcanzar atacan como Tina Turner en la Cúpula del Trueno (@earcos dixit) sin nada que perder y con miedo de perder y con ganas de ganar y sin saber cómo ésta conducta trabaja en favor de ser presidentes…

Están preocupadísimos en ganar elecciones, en completar mayorías legislativas, en presupuestos que no se han escrito en países que desconocen su futuro. De ser presidentes, nadie, aparentemente, sabe nada.

Ganó Javier Solórzano, que tuvo tiempo de alburear a Quadri.

Ganó Quadri aunque no le contesten los tres adversarios. Los irrelevantes son ellos. En unos meses, se enterarán.

Ganó AMLO con su gabinete con mezclas de favores políticos, recompensas, golpes mediáticos y (algo de) gente capaz.

Perdió Josefina que empieza a gritar desde el tercer puesto amargamente ganado con los mismos gritos que se lo provocaron.

Perdió Peña Nieto, y poco le importa. La estrategia se diseño con unas encuestas que nos batieron el madruguete, con la campaña de “emprestigio”, con un amplio margen de conocimiento de su “marca”, con una gaviota, con sesentamil muertos (sí, éstos son el capital de peña, no del peje)

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