Pudo haber escogido varias formas de contestar, y escogió las peores.
Le preguntaron cuales eran los tres libros que lo habían marcado.
Su estrategia buscó la respuesta-esperada®, le tiró a los percentiles, se quiso ver pueblo y estadista entre los académicos.
Primero la Biblia, pero no completa. Traducción: Soy tan católico como tú, pero no tanto que queme al Yunque.
Luego se entrampa entre lo que le gusta, balbucea un rato repitiendo /novela/ y /gusto/ en lo que su cabeza logra dilucidar lo que quieren que conteste, se acuerda que es (pre)candidato. Empieza a hablar de /novelas/ + /históricas/ +/noveladas/ + /política/ + /historia/, (sigue entrampado). Intenta citar lo que sabe y revuelve autores y libros. Leer el resto de esta entrada »