Rodion Romanov

#LibreriaPeñaNieto

In 2012, eduacion, partidocracia, PRI on diciembre 4, 2011 at 3:14 pm

Pudo haber escogido varias formas de contestar, y escogió las peores.

Le preguntaron cuales eran los tres libros que lo habían marcado.

Vía http://www.sinembargo.mx/

Su estrategia buscó la respuesta-esperada®, le tiró a los percentiles, se quiso ver pueblo y estadista entre los académicos.

Primero la Biblia, pero no completa. Traducción: Soy tan católico como tú, pero no tanto que queme al Yunque.

Luego se entrampa entre lo que le gusta, balbucea un rato repitiendo /novela/ y /gusto/ en lo que su cabeza logra dilucidar lo que quieren que conteste, se acuerda que es (pre)candidato. Empieza a hablar de /novelas/ + /históricas/ +/noveladas/ + /política/ + /historia/, (sigue entrampado). Intenta citar lo que sabe y revuelve autores y libros.

En este último punto, el twitter, se regodea. Hace escarnio de la parte anecdótica. (Valdría la pena que Mitofsky averiguase si el publico que consume [y se consume] en el twitter lee más que el promedio del resto de los mexicanos.)

Concuerdo con algunos tuiteros que intentan hacer notar asuntos de más fondo en la pobreza de discruso de Mr. Peña cuando lo sacan 5 centímetros del guión.

Hace bolas lo que opina, con lo que esperan de su opinión, con lo que le han dicho que la gente opina, con lo que le dicen que la gente espera de su opinión. Denota su falta de plan y etsrategia, evidencía su propensión al marketing por encima de la estrategia política y muy por encima de la política.*

Tristes políticos para una triste política nacional. Triste humor en que nos consolamos sin querer ver ni responder a una realidad que tenemos en la puta nariz.

 

Que sí, ese podría ser el presidente. A ese señor le van a poner un gabinete que se dedique a la administración de este sistema político que incluye el sistema educativo que permite que un mal lector se convierta en el hombre más poderoso de este sistema. Que incluye  las efemérides inconexas de Lozano, la piratería creativa de Cordero, la intolerancia de Di Costanzo, las ‘intervenciones legistaltivas’ de Kagwachi, las mentadas de Xóchitl Gálvez, la lectura estrecha y sesgada de la izquierda pejsita, el hache-ene-ele-ene de “la maestra” y que se replica ente gobernadores amarrados, incapaces e inmóviles, y alcaldes(as) que pintan y repintan la misma calle cada trienio mientras ordeñan presupuestos preocupados de pasar la estafeta muy por encima de preocuparse por administrar las ciudades que sufren diario los ciudadanos. (ya no digamos que se esfuerzan por planear, no pido tanto… No a éstos imbéciles).

¿Cuantos sexenios vamos a seguir eligiendo de entre el mal menor que nos vendan en campañas dirigidas y curadas por dos televisoras?

¿Cuanto tiempo vamos a valorar el chiste (TT, que le dicen ahora) sobre la reflexión?

¿Cuánto tiempo nos vamos a regodear en nuestra supuesta creatividad mexicana que arregla mierda con alambritos y se ríe de la muerte que pintó Posadas y no pretende ni entender la propia?**

 

 

* Entendiendo la estrategia política como los medios y el plan. Y a la política como la operación y las políticas públicas en sí mismas. La división la acabo de hacer yo en mi mente, habrá mejores divisiones en textos mejor estructurados.

** Muy de risa y muy de 2 de noviembre de cada año pero sin poder hablar de muertos de carne y hueso, defectibles y mejorables, incapaces de redactar el obituario propio, convencidos de que los deudos se deben encargar de cajas, misas y velorios con café. Así de “desenfadados” de la muerte

Sobre la Prensa en Cuba (post robado)

In Uncategorized on octubre 26, 2011 at 10:43 am

Este post estaba en el blog de Silvio Rodriguez http://segundacita.blogspot.com, Mi lector de feeds lo alcanzó a recoger de la red, pero cuando lo quise referenciar ya no existía. Por lo menos no en “Segunda Cita”. Es un texto que me parece importante que no se pierda. Una mirada crítica que vale la pena conservar.

Sobre la prensa en Cuba

por Guillermo Rodríguez Rivera

Los amigos de Espacio laical(*) me
han distinguido llamándome, otra vez, para tomar parte en un dossier de esos
que pueden contribuir a aclarar algunas cosas que hace mucha falta aclarar.
Quieren mi opinión para que se incluya en lo que, sin duda, será un debate
sobre la prensa en general y, específicamente, sobre la prensa en Cuba.

Quisiera empezar por decir que alguna vez, allá en mi ya lejana adolescencia, acaricié el propósito de ser periodista. Nunca llegué a matricular en la Escuela de Periodismo que existía en Santiago de Cuba, la ciudad donde nací y crecí. Y cuando, casi al triunfo de la Revolución mi familia decidió mudarse a La Habana –donde ya vivían mis hermanos médicos– , tampoco quise estudiarlo porque, leyendo las crónicas del mayor de los periodistas que ha dado Cuba, José Martí, y que nunca había estudiado periodismo, comprendí que el periodismo no era un saber sino una habilidad, un oficio que hay que desarrollar desde una formación humanística. Hacer una crónica o un reportaje (más aún un artículo de opinión) se aprende a hacer leyendo a los maestros y, ante todo, escribiendo. Claro, si uno tiene la capacidad para hacerlo.

Yo estoy aquí y él allá

In Uncategorized on agosto 4, 2011 at 3:14 pm

Minimuerto en un miniclub y ni una miniresponsabilidad…

Eso del título es un aforismo familiar que viene de una historia que de tan triste  ya da risa:

Andábamos por el centro histórico ya de noche y notamos que a un carro le han roto un vidrio. ¿Que hacer? Pues bueno, por suerte estábamos cerca de una plaza pública. Una plaza publica que además albergaba los edificios del Poder Judicial Estatal y los juzgados civiles. Excelente, allí debe haber policías.

Caminamos la media cuadra que nos separaba de la plaza y les informamos a los “vigilantes” (unos malfajados fumadores en uniforma de remedo de policía) de nuestro hallazgo del carro recién (supongo que recién) robado.

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